viernes, 25 de marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
FQ
¿Qué es la Fibrosis quística?
Es una enfermedad que provoca la acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo. Es uno de los tipos de enfermedad pulmonar crónica más común en niños y adultos jóvenes. Es una enfermedad potencialmente mortal.
Causas
La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria. Es causada por un gen defectuoso que lleva al cuerpo a producir un líquido anormalmente espeso y pegajoso llamado moco. Este moco se acumula en las vías respiratorias de los pulmones y en el páncreas.
Esta acumulación de moco ocasiona infecciones pulmonares potencialmente mortales y serios problemas digestivos. Esta enfermedad también puede afectar las glándulas sudoríparas y el aparato reproductor masculino.
Millones de estadounidenses portan el gen de la fibrosis quística, pero no manifiestan ningún síntoma. Esto se debe a que una persona con esta enfermedad debe heredar dos genes defectuosos, uno de cada padre. Aproximadamente 1 de cada 29 estadounidenses de raza blanca tiene el gen de la fibrosis quística. La enfermedad es más frecuente entre aquellas personas descendientes de europeos del centro y norte.
A la mayoría de los niños con fibrosis quística se les diagnostica la enfermedad hacia los dos años de edad. Para un pequeño número, la enfermedad no se detecta hasta la edad de 18 años o más. Estos niños con frecuencia padecen una forma más leve de la enfermedad.
Síntomas
Los síntomas en los recién nacidos pueden abarcar:
Retraso en el crecimiento.
Incapacidad para aumentar de peso normalmente durante la niñez.
Ausencia de deposiciones durante las primeras 24 a 48 horas de vida.
Piel con sabor salado.
Los síntomas relacionados con la función intestinal pueden abarcar:
Dolor abdominal a causa del estreñimiento grave.
Aumento de gases, meteorismo o un abdomen que parece hinchado (distendido).
Náuseas e inapetencia.
Heces pálidas o color arcilla, de olor fétido, que tienen moco o que flotan.
Pérdida de peso.
Los síntomas relacionados con los pulmones y los senos paranasales pueden abarcar:
Tos o aumento de la mucosidad en los senos paranasales o los pulmones.
Fatiga.
Congestión nasal causada por los pólipos nasales.
Episodios recurrentes de neumonía (los síntomas de neumonía en una persona con fibrosis quística abarcan fiebre, aumento de la tos y dificultad respiratoria, aumento de la mucosidad y pérdida del apetito).
Dolor o presión sinusal causados por infección o pólipos.
Los síntomas que se pueden notar posteriormente en la vida son:
Esterilidad (en los hombres).
Inflamación repetitiva del páncreas (pancreatitis).
Síntomas respiratorios.
Dedos malformados.
Pruebas y exámenes
Existe un examen de sangre disponible para ayudar a detectar la fibrosis quística. El examen busca variaciones en un gen conocido como causante de la enfermedad. Otros exámenes utilizados para diagnosticar la fibrosis quística abarcan:
El examen del tripsinógeno inmunorreactivo (IRT, por sus siglas en inglés) es una prueba de detección estándar para fibrosis quística en recién nacidos. Un alto nivel de IRT sugiere una posible fibrosis quística y requiere exámenes adicionales.
La prueba de cloruro en el sudor es el examen diagnóstico estándar para la fibrosis quística. Un alto nivel de sal en el sudor del paciente es una señal de la enfermedad.
Otros exámenes para identificar problemas que pueden estar relacionados con la fibrosis quística pueden ser:
Tomografía computarizada o radiografía de tórax
Examen de grasa fecal
Pruebas de la función pulmonar
Medición de la función pancreática
Examen de estimulación de secretina
Tripsina y quimiotripsina en heces
Tránsito esofagogastroduodenal
Tratamiento
Un diagnóstico temprano de FQ y un plan de tratamiento pueden mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida. El control y vigilancia son muy importantes. Cuando sea posible, los pacientes deben recibir cuidados en clínicas con especialidad en fibrosis quística. Cuando los niños llegan a la adultez, deben transferirse a un centro especializado en fibrosis quística para adultos.
El tratamiento para los problemas pulmonares abarca:
Antibióticos para prevenir y tratar infecciones sinusales y pulmonares. Se pueden tomar por vía oral o aplicarse por vía intravenosa o por medio de tratamientos respiratorios. Las personas con fibrosis quística pueden tomar antibióticos sólo cuando sea necesario o todo el tiempo. Las dosis por lo regular son más altas de lo normal.
Medicamentos inhalados para ayudar a abrir las vías respiratorias.
Otros medicamentos administrados por medio de una terapia respiratoria para diluir el moco y facilitar la expectoración son la terapia con la enzima DNAasa y las soluciones salinas altamente concentradas (solución salina hipertónica).
Vacuna antigripal y vacuna antineumocócica de polisacáridos (PPV, por sus siglas en inglés) anualmente (pregúntele al médico).
El trasplante de pulmón es una opción en algunos casos.
Es posible que se necesite oxigenoterapia a medida que la enfermedad pulmonar empeore.
Los problemas pulmonares también se tratan con terapias para diluir el moco, lo cual facilita su expectoración fuera de los pulmones.
Estos métodos abarcan:
Actividad o ejercicio que lo llevan a respirar profundo.
Dispositivos que se usan durante el día para ayudar a despejar las vías respiratorias de las cantidades excesivas de moco.
Percusión manual del pecho (fisioterapia del pecho), en la cual un miembro de la familia o un terapeuta dan palmadas suavemente sobre el pecho, la espalda o un área por debajo de los brazos del paciente.
El tratamiento para problemas intestinales y problemas nutricionales puede abarcar:
Una dieta especial rica en proteínas y calorías para niños mayores y adultos.
Enzimas pancreáticas para ayudar a absorber grasas y proteínas, que se toman con cada comida.
Suplementos vitamínicos, sobre todo las vitaminas A, D, E y K.
El médico puede sugerir otros tratamientos si usted tiene heces muy duras.
Las medidas de cuidados personales y monitoreo en el hogar deben abarcar:
Evitar el humo, el polvo, la suciedad, los vapores, los químicos de uso doméstico, el humo de la chimenea y el moho o los hongos.
Tomar bastantes líquidos. Esto es particularmente válido para los bebés, los niños, en clima cálido, cuando hay diarrea o heces sueltas, o durante la actividad física extra.
Hacer ejercicio dos o tres veces por semana. Nadar, trotar y montar en bicicleta son buenas opciones.
Evacuar o sacar el moco o las secreciones de las vías respiratorias. Esto debe hacerse de una a cuatro veces cada día. Los pacientes, las familias y los cuidadores deben aprender a realizar la percusión torácica y el drenaje postural para ayudar a mantener las vías respiratorias despejadas.
Expectativas (pronóstico)
La mayoría de los niños con fibrosis quística permanecen con buena salud hasta que llegan a la adultez. Pueden participar en la mayoría de las actividades y asistir a la escuela. Muchos adultos jóvenes con fibrosis quística terminan la universidad o encuentran empleo.
Con el tiempo, la enfermedad pulmonar empeora al punto en que la persona queda incapacitada. Actualmente, el período de vida promedio de las personas que padecen esta enfermedad y que viven hasta la adultez es de aproximadamente 37 años.
La muerte casi siempre es ocasionada por complicaciones pulmonares.
Posibles complicaciones
La complicación más común es la infección respiratoria crónica.
Otras complicaciones abarcan:
Problemas intestinales, como los cálculos biliares, la obstrucción intestinal y el prolapso rectal
Expectoración con sangre
Insuficiencia respiratoria crónica
Diabetes
Esterilidad
Enfermedad del hígado o insuficiencia hepática, pancreatitis, cirrosis biliar
Desnutrición
Sinusitis y pólipos nasales
Osteoporosis y artritis
Neumonía que continúa reapareciendo
Neumotórax
Insuficiencia cardíaca del lado derecho (cor pulmonale)
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si un bebé o un niño tiene síntomas de fibrosis quística.
Llame al médico si alguna persona con fibrosis quística presenta síntomas nuevos o si los síntomas empeoran, particularmente dificultad respiratoria severa o expectoración con sangre.
Llame al médico si usted o su hijo experimentan:
Fiebre, aumento de la tos, cambios en el esputo o sangre en el esputo, inapetencia u otros signos de neumonía.
Incremento de la pérdida de peso.
Deposiciones o heces más frecuentes que tienen mal olor o tienen más mucosidad.
Abdomen hinchado o aumento de la distensión.
Prevención
La fibrosis quística no puede prevenirse. El hecho de realizar pruebas de detección en aquellas personas con antecedentes familiares de esta enfermedad puede detectar el gen de la fibrosis quística en muchos portadores.
U.S. National Library of Medicine
jueves, 25 de febrero de 2016
hernia de disco
HERNIA DE DISCO LUMBAR
Ocurre cuando todo o parte de un disco de la columna es forzado a pasar a través de una parte debilitada del disco. Esto puede ejercer presión sobre los nervios cercanos o la médula espinal.
Causas
Los huesos (vértebras) de la columna protegen los nervios que salen del cerebro y bajan por la espalda para formar la médula espinal. Las raíces nerviosas son nervios grandes que se desprenden de la médula espinal y salen de la columna por entre cada vértebra.
Las vértebras de la columna están separadas por discos que amortiguan y dejan espacio entre las vértebras. Los discos permiten el movimiento entre las vértebras, lo cual permite a uno agacharse y alcanzar algo.
Con una hernia discal:
• El disco se puede salir de su lugar (herniarse) o romperse a causa de una lesión o esfuerzo. Cuando esto sucede, puede haber presión sobre los nervios raquídeos. Esto puede llevar a que se presente dolor, entumecimiento o debilidad.
• La parte baja (región lumbar) de la columna es el área más común afectada por una hernia de disco. Los discos cervicales (del cuello) son la segunda área más comúnmente afectada. Los discos de la espalda alta y media (torácicos) rara vez están comprometidos.
Una hernia discal es una causa de radiculopatía, que es cualquier enfermedad que afecte las raíces nerviosas de la columna.
Las hernias discales ocurren con mayor frecuencia en los hombres de mediana edad y de edad avanzada, generalmente después de una actividad extenuante. Otros factores de riesgo comprenden enfermedades presentes al nacer (congénitas) que afectan el tamaño del conducto raquídeo lumbar.
Síntomas
El dolor ocurre con mayor frecuencia en un lado del cuerpo.
• Con una hernia de disco en la región lumbar, usted puede tener dolor punzante en una parte de la pierna, la cadera o los glúteos, y entumecimiento en otras partes. Usted también puede experimentar dolor o entumecimiento en la parte posterior de la pantorrilla o la planta del pie. La misma pierna también puede sentirse débil.
• Con una hernia de disco en su cuello, usted puede tener dolor al mover el cuello, dolor profundo cerca o por encima del omóplato o dolor que se irradia al brazo, al antebrazo y a los dedos de la mano. También se puede presentar entumecimiento a lo largo del hombro, el codo, el antebrazo y los dedos de la mano.
El dolor con frecuencia empieza lentamente y puede empeorar:
• Después de estar de pie o estar sentado
• Por la noche
• Al estornudar, toser o reírse
• Al doblarse hacia atrás o caminar más de unas cuantas yardas
Usted también puede tener debilidad en ciertos músculos. Algunas veces, puede no notarlo hasta que el médico lo examina. En otros casos, notará que tiene dificultad para levantar su pierna o brazo, pararse en los dedos del pie en un lado, apretar fuertemente con una de sus manos u otros problemas.
El dolor, el entumecimiento o la debilidad con frecuencia desaparecen o mejoran mucho durante un período de semanas a meses.
Pruebas y exámenes
Un examen físico cuidadoso y la historia clínica casi siempre es el primer paso. Según dónde tenga los síntomas, el médico le examina el cuello, el hombro, los brazos y las manos o la región lumbar, las caderas, las piernas y los pies.
El médico examinará:
• En busca de entumecimiento o pérdida de la sensibilidad.
• Reflejos musculares, que pueden estar más lentos o ausentes.
• Fuerza muscular, que puede ser más débil.
• Postura o la forma de la curvatura de la columna.
El médico también puede solicitarle que:
• Se siente, se pare y camine. Mientras usted camina, su médico puede pedirle que lo haga en los dedos del pie y luego sobre los talones.
• Se doble hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados.
• Mueva el cuello hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados.
• Eleve los hombros, el codo, la muñeca y la mano, y le revise su fuerza durante estas tareas.
El dolor en la pierna que se presenta cuando usted se sienta en la mesa de exploración y levanta la pierna extendida generalmente sugiere la presencia de una hernia discal en la región lumbar.
En otro examen, usted doblará la cabeza hacia adelante y hacia los lados, mientras el médico aplicará presión ligera hacia abajo sobre la parte superior de la cabeza. Por lo general, el aumento del dolor o del entumecimiento durante este examen es un signo de presión sobre un nervio en el cuello.
EXÁMENES DIAGNÓSTICOS:
• Se puede hacer una electromiografía (EMG) para determinar la raíz nerviosa exacta que está comprometida.
• Se puede realizar una mielografía para determinar el tamaño y la localización de la hernia discal.
• También se puede practicar una prueba de velocidad de la conducción nerviosa.
• Una resonancia magnética o una tomografía computarizada de la columna vertebral mostrarán si la hernia discal está ejerciendo presión sobre el canal medular.
• Se puede tomar una radiografía de la columna vertebral para descartar otras causas de dolor cervical o de espalda. Sin embargo, no es posible diagnosticar una hernia de disco únicamente por medio de una radiografía de la columna.
Tratamiento
El primer tratamiento para una hernia discal es un período corto de reposo con analgésicos, seguido de fisioterapia. La mayoría de las personas que sigan estos tratamientos se recuperarán y volverán a sus actividades normales. Algunas necesitarán recibir tratamiento adicional, que puede incluir inyecciones de esteroides o cirugía.
MEDICAMENTOS
Los medicamentos pueden ayudar con el dolor. El médico puede recetar cualquiera de los siguientes:
• Antiinflamatorios no esteroides (AINE) para el control del dolor a largo plazo
• Narcóticos si el dolor es intenso y no responde a los AINE
• Medicamentos para calmar los nervios
• Relajantes musculares para aliviar los espasmos de la espalda
MODIFICACIONES DEL ESTILO DE VIDA
El ejercicio y la alimentación son muy importantes para mejorar el dolor de espalda si tiene sobrepeso.
La fisioterapia es importante para casi todas las personas con enfermedad discal. Los terapeutas le enseñarán a usted la forma de levantar objetos adecuadamente, caminar, vestirse y desempeñar otras actividades. También le enseñarán cómo fortalecer los músculos que ayudan a sostener la columna. Usted también aprenderá cómo incrementar la flexibilidad de la columna y de las piernas.
Cuidado de la espalda en la casa:
• Reduzca la actividad durante los primeros días. Reinicie lentamente sus actividades habituales.
• Evite levantar objetos pesados o torcer la espalda durante las primeras 6 semanas después de que comience el dolor.
• Después de 2 a 3 semanas, poco a poco empiece a hacer ejercicio nuevamente.
INYECCIONES
Las inyecciones de medicamentos esteroides en la zona de la espalda donde se localiza la hernia discal pueden ayudar a controlar el dolor durante algunos meses. Estas inyecciones reducen la inflamación alrededor del disco y alivian muchos síntomas. Las inyecciones en la columna generalmente se aplican en el consultorio médico.
CIRUGÍA
La cirugía puede ser una opción si los síntomas no desaparecen con otros tratamientos y el tiempo.
La discectomía es la cirugía para extirpar parte o todo un disco.
Analice con el médico cuáles son las mejores opciones de tratamiento para usted.
Expectativas (pronóstico)
La mayoría de las personas mejora con tratamiento; sin embargo, usted puede tener dolor de espalda prolongado incluso después del tratamiento.
Pueden pasar desde varios meses hasta un año o más para poder reanudar todas las actividades sin tener dolor o tensionar su espalda. Es posible que las personas que se desempeñan en trabajos que implican levantar objetos pesados o hacer esfuerzos con la espalda necesiten cambiar sus actividades laborales para evitar lesionarse la espalda de nuevo.
Posibles complicaciones
En raras ocasiones, se pueden presentar los siguientes problemas:
• Dolor de espalda o de pierna prolongado
• Pérdida del movimiento o de la sensibilidad en los pies o en las piernas
• Pérdida del funcionamiento de la vejiga y de los intestinos
• Lesión de la médula espinal permanente (muy poco común)
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si:
• Presenta dolor de espalda intenso que no desaparece.
• Experimenta algún entumecimiento, pérdida del movimiento, debilidad o cambios vesicales o intestinales.
Prevención
El hecho de tener precauciones en el trabajo y el juego, usar las técnicas apropiadas para levantar objetos y controlar el peso pueden ayudar a prevenir una lesión en la espalda.
El médico puede recomendar el uso de un corsé de espalda para ayudar a brindar soporte a la columna vertebral. Un corsé puede ayudar a prevenir lesiones en personas que levantan objetos pesados en su trabajo. Sin embargo, el uso excesivo de estos dispositivos puede debilitar los músculos que le brindan soporte a la columna y empeorar el problema.
miércoles, 24 de febrero de 2016
¿SON LO MISMO DENGUE Y MALARIA?
¿SON LO MISMO DENGUE Y MALARIA?
No, son dos enfermedades distintas.
◘Malaria
La malaria es una enfermedad causada por un parásito protozoario que se transmite con la picadura del mosquito y constituye un problema grave de salud mundial que causa entre 300 y 500 millones de nuevos casos y más de 2 millones de muertes cada año. En gran parte de África, más del 25% de todas las visitas hospitalarias se deben a esta enfermedad.
El paludismo o malaria es una enfermedad muy extendida que afecta a prácticamente todos los países tropicales. Se transmite a través de la picadura de un mosquito (Anopheles).
Dado que esta enfermedad puede resultar grave, e incluso mortal, es importante hacer una prevención de la misma. Como en la actualidad no se dispone de una vacuna eficaz, la profilaxis se basará en la conjunción de las siguientes medidas:
1. Ser consciente del riesgo. Todo viajero que va a zonas de paludismo debe conocer el riesgo de infección, saber como protegerse y consultar a un médico en caso de fiebre.
2. Medidas para evitar la picadura de mosquitos. Los viajeros deben protegerse contra la picadura de los mosquitos; esto constituye la primera línea de defensa contra el paludismo. Para ello incluimos las siguientes recomendaciones:
- Evitar, si es posible, salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período; si se sale por la noche llevar ropa con manga larga y pantalones largos y evitar los colores oscuros que atraen a los mosquitos.
- Impregnar las partes expuestas del cuerpo con un repelente que contenga N,N–dietil–m–toluamida (deet) o Ftalato de dimetilo, siguiendo las recomendaciones del fabricante, en particular en lo que se refiere a niños pequeños.
- Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si no se dispone de esta protección deben cerrarse las puertas y ventanas durante la noche. Si los mosquitos pueden penetrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón y asegurarse de que no esté rota y de que ningún mosquito haya quedado atrapado en el interior. Para mejorar la protección puede impregnarse la mosquitera con permetrina o deltametrina.
- Pulverizar insecticidas, utilizar difusores de insecticidas (eléctrico o a pilas) que estén provistos de pastillas impregnadas de piretrinas o hacer quemar en las habitaciones durante la noche serpentinas antimosquitos que contengan piretrinas.
3. Quimioprofilaxis del paludismo. Los diferentes medicamentos y las pautas de administración se basarán en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Dado que el tipo de medicación varía según la zona a visitar y que ninguno de estos medicamentos está desprovisto de efectos secundarios, la prescripción de los mismos deberá ser realizada por personal sanitario especializado, en consulta personalizada.
A pesar de tomar cualquier medicación preventiva, la posibilidad de contraer paludismo no desaparece de forma absoluta. Asimismo, ningún medicamento está libre de efectos secundarios y no deben prescribirse si no hay un riesgo verdadero.
Para que la quimioprofilaxis tenga efectividad, deberá continuarse durante las cuatro semanas siguientes al abandono de la zona palúdica, tanto si los viajeros vuelven a su país de origen como si van a una zona tropical exenta de paludismo, ya que el parásito que produce la enfermedad puede permanecer acantonado en el hígado durante ese período de tiempo.
Si durante el viaje aparecieran síntomas de paludismo, como fiebre, sudoración y escalofríos, aún tomando profilaxis medicamentosa, deberá consultar sin demora a un médico. Los síntomas del paludismo pueden, a menudo, ser benignos y hace falta sospechar la enfermedad, si una semana después de la llegada a la zona endémica se declara una fiebre inexplicable, acompañada o no de otros síntomas (dolor de cabeza, flojera y dolores musculares, vómitos, diarrea o tos).
◘Dengue
El Dengue hemorrágico es una enfermedad aguda de origen viral, transmitida por un artrópodo, con un espectro variable de manifestaciones que ha obligado a separarlos en dos grupos: el cuadro que se acompaña de manifestaciones hemorrágicas; el segundo grupo en el cual aparte de lo anterior el paciente presentara compromiso de su estado hemodinámico llegando en algunos casos al colapso y shock, síndrome de shock dengue hemorrágico.
Los virus del dengue pertenecen al género Flavivirus de la familia Togaviridae, con cuatro serotipos denominados Den-1, Den-2, Den-3 y Den-4, los cuales por su heterogenicidad inmunológica y biológica se ha denominado complejo del virus dengue.
El vector más conocido del dengue es el Aedes aegypti, de distribución geográfica muy amplia en toda la zona tórrida del globo, el cual en lugar de controlarse, ha venido propagándose en forma alarmante. Mientras no se logré concienciar a la población en riesgo de que la única manera de combatirlo es eliminar sus posibles criaderos domésticos, no se logrará su control.
Las características clínicas del dengue pueden se diferentes dependiendo de la edad del paciente y la severidad de la enfermedad. Los lactantes pueden iniciar sólo como un proceso febril con erupción maculopapulosa indeferenciada; a medida que aumenta la edad se identifican otros signos y síntomas como astenia, adinamia, mialgias, dolor a los movimientos oculares y cefalea. La fiebre normalmente no dura más allá del quinto día y el exantema puede o no estar presente. El dengue hemorrágico, en principio, es indistinguible del dengue clásico, pero la presencia de alguna manifestación hemorrágica (petequias, equimosis, epistaxis, gingivirragia, melenas, etc., o por lo menos una prueba de torniquete positiva) hace la diferencia clínica. En estos pacientes, además se produce sed intensa por deshidratación, dolor abdominal epigástrico y al final del período febril o después, puede aparecer un segundo exantema muy característico por la confluencia del eritema con petequias, que no desaparecen a la digitopresión y que deja algunas zonas más claras o pálidas que parecen cicatrices si no se conservan cuidadosamente. Algunos niños presentan hepatomegalia; no suele haber ictericia pero puede confundirse con una hepatitis (la cual de suyo puede producirse por el virus dengue). Son frecuentes los derrames serosos (edemas, hidrotórax, ascitis) y ocasionalmente otros como hidrocele, derrame pericárdico o articular.
El choque suele presentarse entre el tercer y sexto día después del comienzo del periodo febril e inicia en forma insidiosa con palidez, piel fría, pulso débil y rápido, inquietud o tendencia a la letargia y dolor abdominal progresivo que puede confundirse con abdomen agudo por la defensa abdominal que suscita la ascitis presente en algunos casos. La presión arterial (PA) puede disminuir en sus cifras sistólicas y diastólicas o la diferencia entre ellas (presión del pulso (pp)) a menos de 20mmhg. Sino se administran líquidos oportunamente y en las cantidades adecuadas, se puede progresar a choque profundo con presión arterial y pulso imperceptible. La conciencia solo se pierde en fases muy profundas, edema pulmonar no cardiogénico puede presentarse en el curso del choque o sobrecarga del líquido al final del mismo cuando regresan en forma masiva líquidos al espacio intravascular. Si se proporciona una terapia adecuada, el choque no suele durar más de doce horas.
Si se logra superar la etapa crítica y no se presentan complicaciones, los pacientes se recuperan habitualmente sin secuelas.
El objetivo fundamental en estos pacientes es revertir las alteraciones fisiopatológicas hasta la normalidad del volumen sanguíneo. Existen criterios de hospitalización: hemoconcentración, vómitos numerosos, sudoración, lipotimia, hipotensión, manifestaciones hemorrágicas, dolor torácico, disnea, hipoventilación, dolor abdominal, cianosis. Se deben tener en cuenta los signos de alarma que contribuyen a decir hospitalización.
Si el paciente tiene una fiebre por dengue hemorrágico, se inician líquidos orales con sales de rehidratación oral, jugos, Acetaminofén en caso de encontrarse febril. Si él vómito es persistente, hay acidosis o hemoconcentración, se inicial líquidos parenterales con 1500 ml por m2 de superfici,e siendo la mitad en Ringer y la otra mitad una mezcla de glucosa al 5% con electrolitos. La mitad se administra en las primeras 8 horas y el resto en las otras 16 horas, corrigiendo el grado de deshidratación que el paciente presente si es el caso.
martes, 23 de febrero de 2016
FISIOPATOLOGÍA ENFISEMA El enfisema es una afección de evolución crónica, caracterizada por la destrucción progresiva de las paredes alveolares y la distensión de los espacios aéreos distales, más allá de los bronquiolos terminales. Sólo se consideran aquí las dos variedades más comúnmente encontradas: el enfisema centrolobulillar (o centroacinar), patrimonio de los fumadores bronquíticos crónicos, y el enfisema difuso primario, panacinar, cuyo aspecto más característico se observa en el curso de los déficit del alfa-1-antitripsina. UN DESEQUILIBRIO LOCAL El enfisema centrolobulillar produce un enfisema llamado "en focos" a nivel de los lóbulos superiores, caracterizado por una destrucción selectiva de las estructuras pulmonares en las regiones centroacinares con destrucción de las paredes de los bronquiolos respiratorios. Asociado habitualmente a manifestaciones de bronquitis crónica, se encuentra en los sujetos expuestos a riesgos aerógenos, particularmente en los fumadores. La afección de los bronquiolos respiratorios y de los alvéolos cercanos es consecuencia de la inflamación crónica que se desarrolla a este nivel, y del desequilibrio local proteasas-antiproteasas que resulta de ella. Este desequilibrio está vinculado a la conjunción de dos series de hechos. Como consecuencia de la acumulación de células inflamatorias a nivel de los bronquiolos terminales, bajo la influencia de la irritación crónica del tracto respiratorio, se produce un aumento de la liberación de enzimas proteásicas (entre las cuales podemos mencionar la elastasa) capaces de atacar la estructura elástica de los espacios aéreos distales. En el fumador, los macrófagos alveolares, tres a cuatro veces más numerosos que en los no fumadores, segregan una elastasa propia y atraen a los neutrófilos polinunccleares por intermedio de un factor quimiotáctico. Estos últimos liberan igualmente en su entorno enzimas proteásicas muy potentes que suman sus efectos a los de los macrófagos alveolares y eventualmente a los liberados por las bacterias en ocasión de los episodios infecciosos que jalonan la evolución de las broncopatías crónicas. Por otra parte existe una disminución de la eficacia del sistema de protección antipropteásico que normalmente neutraliza la acción de las proteasas sobre el tejido pulmonar. Entre estas antiproteasas, la alfa-1-antitripsina ocupa un lugar esencial por sus propiedades antielastásicas. Esta molécula es sensible a la acción de los oxidantes que pueden actuar sobre el tejido pulmonar. Estos oxidantes reconocen dos orígenes: por una parte ciertos gases tóxicos inhalados, presentes en el humo de cigarrillos o en la atmósfera contaminada (No2, como, smog oxidante) y por otro lado los radicales libres del oxígeno (anion superróxido, peróxido de hidrógeno, radicales hidróxilo) liberados por las células inflamatorias activadas, especialmente por los plinucleares, neutrófilos y los macrrófagos alveolares. Esta producción excesiva de oxidantes supera la capacidad de los sistemas antioxidantes locales, de tipo enzimático (superróxido dismutasa, catalasa, glutation
FISIOPATOLOGÍA ENFISEMA
El enfisema es una afección de evolución crónica, caracterizada por la destrucción progresiva de las paredes alveolares y la distensión de los espacios aéreos distales, más allá de los bronquiolos terminales.
Sólo se consideran aquí las dos variedades más comúnmente encontradas: el enfisema centrolobulillar (o centroacinar), patrimonio de los fumadores bronquíticos crónicos, y el enfisema difuso primario, panacinar, cuyo aspecto más característico se observa en el curso de los déficit del alfa-1-antitripsina.
UN DESEQUILIBRIO LOCAL
El enfisema centrolobulillar produce un enfisema llamado "en focos" a nivel de los lóbulos superiores, caracterizado por una destrucción selectiva de las estructuras pulmonares en las regiones centroacinares con destrucción de las paredes de los bronquiolos respiratorios. Asociado habitualmente a manifestaciones de bronquitis crónica, se encuentra en los sujetos expuestos a riesgos aerógenos, particularmente en los fumadores. La afección de los bronquiolos respiratorios y de los alvéolos cercanos es consecuencia de la inflamación crónica que se desarrolla a este nivel, y del desequilibrio local proteasas-antiproteasas que resulta de ella.
Este desequilibrio está vinculado a la conjunción de dos series de hechos. Como consecuencia de la acumulación de células inflamatorias a nivel de los bronquiolos terminales, bajo la influencia de la irritación crónica del tracto respiratorio, se produce un aumento de la liberación de enzimas proteásicas (entre las cuales podemos mencionar la elastasa) capaces de atacar la estructura elástica de los espacios aéreos distales. En el fumador, los macrófagos alveolares, tres a cuatro veces más numerosos que en los no fumadores, segregan una elastasa propia y atraen a los neutrófilos polinunccleares por intermedio de un factor quimiotáctico.
Estos últimos liberan igualmente en su entorno enzimas proteásicas muy potentes que suman sus efectos a los de los macrófagos alveolares y eventualmente a los liberados por las bacterias en ocasión de los episodios infecciosos que jalonan la evolución de las broncopatías crónicas. Por otra parte existe una disminución de la eficacia del sistema de protección antipropteásico que normalmente neutraliza la acción de las proteasas sobre el tejido pulmonar. Entre estas antiproteasas, la alfa-1-antitripsina ocupa un lugar esencial por sus propiedades antielastásicas.
Esta molécula es sensible a la acción de los oxidantes que pueden actuar sobre el tejido pulmonar. Estos oxidantes reconocen dos orígenes: por una parte ciertos gases tóxicos inhalados, presentes en el humo de cigarrillos o en la atmósfera contaminada (No2, como, smog oxidante) y por otro lado los radicales libres del oxígeno (anion superróxido, peróxido de hidrógeno, radicales hidróxilo) liberados por las células inflamatorias activadas, especialmente por los plinucleares, neutrófilos y los macrrófagos alveolares.
Esta producción excesiva de oxidantes supera la capacidad de los sistemas antioxidantes locales, de tipo enzimático (superróxido dismutasa, catalasa, glutation peroxidasa) o de tipo "scavenger" (ceruloplasmina, glutattion, vitamina C y E...). Los radicales libres no neutralizados, cuya vida es de corta duración, son altamente reactivos, ocasionando la oxidación de las moléculas orgánicas del medio en que son liberados. En lo que concierne a la alfa-1-antitripsina, intervienen por oxidación de la metionina presente a nivel del sitio activo de la molécula, lo que inhibe su actividad antilastática. Esta inactivación de la alfa-1-aaantitripsina por los oxxidantes, unida a una producción aumentada de elastasa, desequilibra el balance local proteasas-antiproteasas en favor de las primeras, y provocan la destrucción progresiva de las estructuras alveolares por elastolisis. Este efecto se ejerce de manera más marcada en el sitio de acumulación de las células inflamatorias, es decir bronquiolo respiratorio y parte central del lobulillo, lo que explica la topografía centroacinar de la lesión anatómica.
ALFA-1-ANTITRIPSINA
El enfisema difuso panlobulillar (o panacinar) afecta el conjunto del acino, que se presenta distendido, con destrucción de las paredes alveolares.
El enfisema es una afección de evolución crónica, caracterizada por la destrucción progresiva de las paredes alveolares y la distensión de los espacios aéreos distales, más allá de los bronquiolos terminales.
Sólo se consideran aquí las dos variedades más comúnmente encontradas: el enfisema centrolobulillar (o centroacinar), patrimonio de los fumadores bronquíticos crónicos, y el enfisema difuso primario, panacinar, cuyo aspecto más característico se observa en el curso de los déficit del alfa-1-antitripsina.
UN DESEQUILIBRIO LOCAL
El enfisema centrolobulillar produce un enfisema llamado "en focos" a nivel de los lóbulos superiores, caracterizado por una destrucción selectiva de las estructuras pulmonares en las regiones centroacinares con destrucción de las paredes de los bronquiolos respiratorios. Asociado habitualmente a manifestaciones de bronquitis crónica, se encuentra en los sujetos expuestos a riesgos aerógenos, particularmente en los fumadores. La afección de los bronquiolos respiratorios y de los alvéolos cercanos es consecuencia de la inflamación crónica que se desarrolla a este nivel, y del desequilibrio local proteasas-antiproteasas que resulta de ella.
Este desequilibrio está vinculado a la conjunción de dos series de hechos. Como consecuencia de la acumulación de células inflamatorias a nivel de los bronquiolos terminales, bajo la influencia de la irritación crónica del tracto respiratorio, se produce un aumento de la liberación de enzimas proteásicas (entre las cuales podemos mencionar la elastasa) capaces de atacar la estructura elástica de los espacios aéreos distales. En el fumador, los macrófagos alveolares, tres a cuatro veces más numerosos que en los no fumadores, segregan una elastasa propia y atraen a los neutrófilos polinunccleares por intermedio de un factor quimiotáctico.
Estos últimos liberan igualmente en su entorno enzimas proteásicas muy potentes que suman sus efectos a los de los macrófagos alveolares y eventualmente a los liberados por las bacterias en ocasión de los episodios infecciosos que jalonan la evolución de las broncopatías crónicas. Por otra parte existe una disminución de la eficacia del sistema de protección antipropteásico que normalmente neutraliza la acción de las proteasas sobre el tejido pulmonar. Entre estas antiproteasas, la alfa-1-antitripsina ocupa un lugar esencial por sus propiedades antielastásicas.
Esta molécula es sensible a la acción de los oxidantes que pueden actuar sobre el tejido pulmonar. Estos oxidantes reconocen dos orígenes: por una parte ciertos gases tóxicos inhalados, presentes en el humo de cigarrillos o en la atmósfera contaminada (No2, como, smog oxidante) y por otro lado los radicales libres del oxígeno (anion superróxido, peróxido de hidrógeno, radicales hidróxilo) liberados por las células inflamatorias activadas, especialmente por los plinucleares, neutrófilos y los macrrófagos alveolares.
Esta producción excesiva de oxidantes supera la capacidad de los sistemas antioxidantes locales, de tipo enzimático (superróxido dismutasa, catalasa, glutation peroxidasa) o de tipo "scavenger" (ceruloplasmina, glutattion, vitamina C y E...). Los radicales libres no neutralizados, cuya vida es de corta duración, son altamente reactivos, ocasionando la oxidación de las moléculas orgánicas del medio en que son liberados. En lo que concierne a la alfa-1-antitripsina, intervienen por oxidación de la metionina presente a nivel del sitio activo de la molécula, lo que inhibe su actividad antilastática. Esta inactivación de la alfa-1-aaantitripsina por los oxxidantes, unida a una producción aumentada de elastasa, desequilibra el balance local proteasas-antiproteasas en favor de las primeras, y provocan la destrucción progresiva de las estructuras alveolares por elastolisis. Este efecto se ejerce de manera más marcada en el sitio de acumulación de las células inflamatorias, es decir bronquiolo respiratorio y parte central del lobulillo, lo que explica la topografía centroacinar de la lesión anatómica.
ALFA-1-ANTITRIPSINA
El enfisema difuso panlobulillar (o panacinar) afecta el conjunto del acino, que se presenta distendido, con destrucción de las paredes alveolares.
Epoc
¿Qué es la bronquitis crónica?
La bronquitis es una inflamación (o irritación) de las vías respiratorias en los pulmones. Las vías respiratorias son los conductos en los pulmones por los cuales pasa el aire. También se llaman bronquios. Cuando las vías respiratorias están irritadas, se forma en ellas una mucosidad espesa. La mucosidad tapa las vías respiratorias y hace que sea difícil el paso del aire a los pulmones.
La bronquitis provoca una tos que produce mucosidad (que se llama, a veces, esputo), problemas para respirar y una sensación de opresión en el pecho.
El término "crónica" significa que la afección dura un período prolongado. La bronquitis crónica es una bronquitis que dura más de 3 meses. La bronquitis crónica a menudo se produce al mismo tiempo que el enfisema; estas enfermedades se llaman en forma conjunta enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Causas y factores de riesgo
¿Cuál es la causa de la bronquitis crónica?
Fumar cigarrillos es la causa principal de la bronquitis crónica. Cuando el humo de tabaco se inhala en los pulmones, irrita las vías respiratorias y estas producen mucosidad. Las personas que han estado expuestas durante mucho tiempo a otros elementos que irritan los pulmones, como emanaciones químicas, polvo y otras sustancias, también pueden desarrollar bronquitis crónica.
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo sabrá mi médico si tengo bronquitis crónica?
Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas. ¿Tiene tos con mucosidad? ¿Tiene problemas para respirar? ¿Siente una opresión en el pecho? ¿Durante cuánto tiempo ha tenido estos síntomas? ¿Fuma cigarrillos? ¿Cuántos cigarrillos fuma cada día? ¿Cuántos años ha fumado? ¿Ha estado inhalando otras sustancias que pueden irritar los pulmones?
Si su médico cree que usted tiene bronquitis crónica, es posible que se le realice una prueba para averiguar si tiene un daño en los pulmones. Se le podría realizar una prueba de la función pulmonar para ver cuán bien funcionan los pulmones. Durante esta prueba, usted respira en una máquina que mide la cantidad de aire en los pulmones. También es posible que su médico indique análisis de sangre y una radiografía de tórax.
Tratamiento
¿Pueden los medicamentos tratar la bronquitis crónica?
Sí. Es posible que su médico le recete un medicamento que se llama broncodilatador para tratar la bronquitis crónica. Este medicamento dilata (o abre) las vías respiratorias en los pulmones y lo ayuda a respirar mejor.
Por lo general, este medicamento se inhala, en vez de tomarse como píldora. El dispositivo que se usa para introducir el medicamento en los pulmones es el inhalador. Es importante que use el inhalador de la forma adecuada, para sacar el máximo provecho del medicamento. Su médico le enseñará cómo utilizar el inhalador.
Si usted tiene falta de aire grave, también es posible que su médico le indique medicamentos (como la teofilina) para que los tome en forma de píldoras.
Si sus síntomas no mejoran con estos medicamentos, es posible que su médico le recete corticosteroides. Usted puede tomar corticosteroides, ya sea con un inhalador o en forma de píldoras.
¿Ayudarán a la bronquitis crónica los antibióticos?
En general, los antibióticos no pueden ayudar a la bronquitis crónica. Podría necesitar antibióticos si usted desarrolla una infección pulmonar junto con la bronquitis crónica. Si tiene una infección pulmonar, usted podría toser con más mucosidad. Esta mucosidad podría ser de color amarillo o verde oscuro. Usted también podría tener fiebre, y su falta de aire podría empeorar.
¿Qué sucede con la terapia de oxígeno?
Debido al daño producido por la bronquitis crónica, es posible que los pulmones no puedan llevar suficiente cantidad de oxígeno al cuerpo. Es posible que su médico le recete oxígeno si la bronquitis crónica es grave y los medicamentos no lo ayudan a sentirse mejor. Si su médico le indica oxígeno, asegúrese de usarlo de día y de noche para obtener el mayor beneficio. El oxígeno puede ayudarlo a vivir mejor y a vivir más tiempo.
¿Qué otra cosa puedo hacer para ayudar a los pulmones?
Hacer ejercicio en forma regular puede fortalecer los músculos que lo ayudan a respirar. Intente hacer ejercicio, al menos, 3 veces a la semana. Comience por hacer ejercicio lentamente y durante poco tiempo. Luego aumente lentamente el tiempo que hace ejercicio cada día y la velocidad con la que hace ejercicio. Por ejemplo, podría comenzar a hacer ejercicio caminando lentamente durante 15 minutos 3 veces a la semana. Luego, a medida que se va poniendo en mejor forma, puede ir aumentando la velocidad a la cual camina. También puede aumentar el tiempo que camina a 20 minutos; luego, a 25 minutos; y luego, a 30 minutos. Pida ayuda a su médico para crear un plan de ejercicio que sea adecuado para usted.
Un programa de ejercicios que se llama rehabilitación pulmonar puede ayudarlo a mejorar su respiración. A menudo, un terapeuta en respiración (un trabajador de la atención médica con conocimientos sobre los tratamientos para los pulmones) se ocupa de realizar la rehabilitación pulmonar. Su médico podría remitirlo al programa de rehabilitación pulmonar en su hospital local.
También podría ayudarlo un método de respiración que se llama "respiración con los labios fruncidos". Para hacerlo, realice una respiración profunda y luego exhale lentamente a través de la boca mientras frunce los labios como si fuera a besar a alguien. La respiración con los labios fruncidos hace más lenta la respiración acelerada que, a menudo, acompaña a la bronquitis crónica. Podría ayudarlo a sentirse mejor.
Complicaciones
¿Cuáles son las posibles complicaciones de la bronquitis crónica?
La bronquitis crónica aumenta su riesgo de tener infección pulmonar, de modo que asegúrese de recibir una vacuna contra la gripe todos los años. Además, reciba una vacuna antineumocócica cada 5 a 6 años para protegerse contra la neumonía.
Nota sobre las vacunas
A veces la cantidad de una vacuna determinada no alcanza para la cantidad de personas que la necesitan. Más información...
Prevención
¿Qué puedo hacer para ayudar a mi respiración y reducir la tos?
Si fuma, la medida más importante que puede tomar es dejar el hábito. Cuanto más humo inhale, mayor será el daño a sus pulmones. Si deja el hábito de fumar, respirará mejor, no toserá tanto y los pulmones comenzarán a curarse. También reducirá la probabilidad de que tenga cáncer de pulmón. Pida a su médico que lo ayude a dejar el hábito de fumar.
Intente evitar otras sustancias que pueden irritar los pulmones: por ejemplo, productos en aerosol como fijador, desodorante en aerosol y pintura en aerosol. También evite inhalar polvo o emanaciones químicas. Para proteger los pulmones, use una mascarilla sobre la nariz y la boca si usa pintura, removedor de pintura, barniz o cualquier otro elemento con emanaciones fuertes.
Preguntas que debe realizar a su médico
¿Cómo sabe cuál es la causa de la bronquitis crónica?
¿Cuáles son los riesgos para la salud asociados con la bronquitis crónica?
¿Estoy en riesgo de tener enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?
¿Qué medicamentos me ayudarán a aliviar los síntomas?
¿Qué cambios en el estilo de vida debo hacer en el hogar para ayudar a aliviar mis síntomas?
¿Es seguro para mí hacer ejercicio? ¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?
¿Qué vacunas necesito?
Fuente
Chronic Bronchitis: Primary Care Management by JM Heath, MD; R Mongia, MD
¿Qué es el espolón calcáneo?
El espolón calcáneo es una calcificación en el talón que puede ocasionar dolor. Se trata de una osificación situada en la superficie del hueso calcáneo, ocasionada por calzados inadecuados o malas posturas al estar de pie. Cuando se complica con inflamación de la fascia (fascitis plantar) se presenta la sensación de dolor característica de la afección.
Tratamiento
Se trata mediante plantillas que elevan ligeramente el talón y descargan la zona de tensión. También se utilizan los analgésicos tipo (AINES), administrados por vía oral, y las infiltraciones con antinflamatorios esteroideos en el talón. La intervención quirúrgica, despegando la fascia de su lugar de origen en el talón, no siempre concluye con alivio del dolor y puede originar complicaciones.
Ulceras
ULCERA VARICOSA
La úlcera varicosa es el resultado de una insuficiencia venosa crónica que inicia con venas varicosas que se pueden percibir como abultamientos debajo de la piel y se ven más aparentes y tortuosas, pero los síntomas pueden aparecer antes de que las venas sean visibles, pueden también haber varices de venas profundas.
Además de ser antiestéticas las varices con frecuencia duelen y producen la sensación de tener las piernas cansadas. Se puede sentir prurito o escozor (comezón) en la parte inferior de la pierna o el tobillo, frecuentemente la pierna se torna caliente, esto puede provocar el rascado y causar enrojecimiento o erupciones. Algunas personas con varices pueden sufrir complicaciones como dermatitis, inflamación de las venas (flebitis) o hemorragias. La dermatitis produce una erupción rojiza, descamativa y pruriginosa o bien una zona de color marrón o negruzca, por lo general en la parte interna de la pierna encima del tobillo.
Un rasguño o una lesión poco importante como un golpe o piquete, pueden causar sangrado o el desarrollo de una úlcera, dolorosa y que no cicatriza; la alteración de la piel y la hinchazón o edema en los tobillos indican un mal funcionamiento de las venas profundas. El tejido bajo la piel y alrededor de donde se inicia esta se encuentra mal irrigada (isquemia) y endurecida con mal aporte de oxígeno (hipoxia) y las venas insuficientes producen un exudado de suero rico en proteínas y de glóbulos rojos que producen el escozor y la coloración primero rojiza y después ocre por la despigmentación de los eritrocitos.
Como el tejido en la úlcera varicosa es isquémico es susceptible a infecciones lo cual también interfiere en la reparación de la herida. Este puede ir aumentando rápidamente de tamaño y profundidad y hacerse crónica.
◘Tratamiento
El tratamiento debe ser interdisciplinario, debe mandarse reposo, elevar el miembro pélvico a nivel de la cadera para favorecer el retorno venoso, tratamiento con antibióticos, curaciones de las úlceras y la oxigenación en Cámara Hiperbárica, pues la falta de cicatrización en la úlcera varicosa esta mayormente relacionada con hipoxia (poco oxígeno) e isquemia (vaso construcción que impide la buena irrigación sanguínea).
◘Mecanismos de acción de la Cámara Hiperbárica
El organismo transforma el oxígeno en energía, en la úlcera varicosa hay una falta de energía y la cámara hiperbarica la incrementa pues las necesidades energéticas son mucho mayores debido a que está comprometida la circulación en el área de la herida, el oxígeno hiperbárico produce la formación de unas células que se llaman fibroblastos que ayudan a la síntesis de colágeno que forman nuevos vasos capilares sanguíneos que ayudan a la irrigación en la herida y apoyan la circulación que lleva oxígeno, ayudando a la cicatrización. Las úlceras son áreas isquémicas, altamente susceptibles a las infecciones lo cual también interfiere en la reparación de las heridas.
La Cámara Hiperbárica potencializa la acción de antibióticos como aminoglucosidos, vancomicina y sulfonamidas. La oxigenación hiperbárica actúa como un antibiótico, es bactericida sobre gérmenes anaerobios y bacteriostáticos sobre gérmenes aerobios.
Agotamiento por calor
AGOTAMIENTO DE CALOR-GOLPE DE CALOR
Los niños tienen más superficie corporal por libra de peso que los adultos. Esto los hace más propensos a sufrir enfermedades relacionadas con el calor. La deshidratación es uno de los primeros síntomas de alerta.
Síntomas de la deshidratación
• Sed
• Fatiga
• Irritabilidad
• Boca seca
• Acaloramiento
Si su hijo/a se queja de que tiene sed, siente calor o se vuelve irritable en el calor, es posible que tenga principios de deshidratación. Asegúrese de que su niño/a beba muchos líquidos frescos. Mantenga a su hijo/a a la sombra y en un lugar cómodo y fresco.
Si usted no hace caso a estos síntomas, pueden producirse enfermedades más graves relacionadas con el calor, como agotamiento por calor e insolación. Estas enfermedades implican un gran riesgo para su niño/a.
¿Qué es el agotamiento por calor?
El agotamiento por calor exige atención inmediata. Los síntomas son: mareos, náuseas, vómitos, dolores de cabeza, debilidad, sudoración abundante, sed excesiva, dolores musculares y calambres, perturbación o irritabilidad y, a veces, pérdida del conocimiento. En algunos casos, el agotamiento por calor puede llevar a la insolación, la cual exige atención médica de emergencia.
¿Qué hago si mi hijo/a tiene agotamiento por calor?
Lleve al/a la niño/a a un lugar fresco y asegúrese de que tome muchos líquidos. No debe permitirle al/a la niño/a que vuelva a jugar ese día.
Si el/la niño/a está perdiendo el conocimiento o está confundido/a, tiene convulsiones, dificultad para respirar, vómitos o diarrea, consulte a un médico inmediatamente.
¿Qué es la insolación?
La insolación es una emergencia médica. Los síntomas de insolación son: temperatura corporal alta (entre 104°F [40°C] y 105°F [41°C] o mayor); náusea y vómitos; convulsiones; desorientación o delirio; piel seca y caliente o sudoración abundante; pérdida del conocimiento; coma; falta de aire; menor necesidad de orinar y sangre en la orina o las heces.
La insolación puede ocurrir de repente, sin que se manifieste ninguno de los síntomas de agotamiento por calor.
¿Qué hago si mi hijo/a está insolado/a?
Lleve al/a la niño/a a la sala de emergencia de inmediato. Mientras espera que llegue la ambulancia, quítele la ropa y póngale bolsas de hielo en el cuello, en las axilas y en la zona de la ingle para refrescarle el cuerpo. Abanique al/a la niño/a y rocíelo/a con agua fresca. Si el/la niño/a está despierto/a y puede tragar, dele líquidos.